La solidaridad como definición es un valor personal que supone la capacidad que tienen los miembros que pertenecen a una comunidad de actuar como un todo. Siendo algo muy claro y real para la protagonista de esta entrevista.

Todo partió por un correo electrónico donde se informaba de una convocatoria para unirse la Fundación Abrázame.

Daniela Santibáñez, Ingeniera en Comercio Exterior, la que trabaja en una empresa de inversiones comenzó su voluntariado rápidamente, y relató que “Para mí ha significado crecimiento, valorar las cosas simples y creer que siempre se puede hacer algo más”.

-.¿Cómo nace tu relación con Fundación Abrázame?

Llevaba un tiempo buscando dónde realizar trabajo voluntario, y de pronto llega un mail con una convocatoria a una charla de Abrázame para unirse a la fundación.

Asistí a la primera charla y me quise integrar rápidamente a las actividades y participé en la campaña que se realizó en el campeonato sudamericano de patinaje, desde allí me comprometo a colaborar en lo que más pueda. 

-.¿Qué ha significado para tí esta experiencia?

Para mí ha significado crecimiento, valorar las cosas simples y creer que siempre se puede hacer algo más. Eso nos impulsa a ser mejores seres humanos…

Además, el paso por Abrázame me ha dado lindos recuerdos y conocer a gente maravillosa! 

-¿Existe algún caso de ayuda que recuerdes con más cariño?

Sin duda los talleres en el hogar Santa Catalina, donde creamos lazos con los niños y las tías, vemos a cada pequeño crecer y tener avances en su desarrollo, podemos aportar con cosas tan simples y la gratitud y sonrisas que recibimos son inmensas, eso es lo mejor del mundo. Ver que te esperan cada sábado te llena el alma!

-.¿Le recomendarías a otras personas el trabajo solidario?

Claro, siempre es bueno mirar hacia el lado y ver que alguien puede necesitar una mano. 

A veces uno no lo hace solo por falta de información, pero basta un empujoncito para motivarnos!