Denisse Acosta, de 49 años, es una mujer alegre, optimista y cariñosa. A pesar de haber sufrido de cáncer y de una actual artrosis de rodilla izquierda, displasia de cadera izquierda; y discopatía lumbar. En el año 2020, se contactó con Fundación Abrázame vía redes sociales, y nunca imaginó el vínculo de cariño que se generaría con el equipo de voluntarias.

Respecto a su grupo familiar, tiene dos hijos uno de 32 y otro de 12 años, con el que vive en la comuna de Cerro Navia. Hace algunos años volvió con sus padres, en una casa anexa, donde vive en forma independiente. Y hasta antes de enfermar, se dedicaba al área de tapicería de muebles.

“Las voluntarias, llegaron a mi casa, entraron, y me hicieron sentir en confianza, ya que me demostraron una gran humanidad. Les gustó mi buen humor, a pesar de los problemas. Y comenzaron a trabajar en lo que necesitaba mi hijo y yo”, afirmó Denisse.

Esta simpática mujer, nos relató que “nos entregaron un notebook para mi hijo, para que pudiera tomar sus clases vía online, mercadería, camas con colchón, hasta sábanas nuevas. Lo que ha sido acompañado de lo más importante, el cariño y ahora para año nuevo les envié un mensaje, ya que el contacto sigue vigente”.

Denisse, vive en avenida comercial, y quiere armar un negocio, un kiosco, el que se ubicaría en el frontis de la casa de sus padres. Y para este objetivo, Fundación Abrázame sigue junto a ella.

Por último, para terminar esta mamá, agregó que “recomendaría Fundación Abrázame a los que necesitan, y también a los puedan ayudar, ya que las chiquillas tienen voluntad y la forma que tratan es especial, al ser muy humanas”.