Este joven tuvo una idea, a partir de su compromiso con Fundación Abrázame. Sabe que estas instituciones son sin fines de lucro, pero necesitan donaciones, ya sea de privados, particulares o empresas. “En el caso de las Gift Cards, con mi empleador, empecé a buscar la posibilidad a través de las distintas áreas que existen en la corporación donde estoy actualmente trabajando, para poder llegar a la persona indicada que está a cargo de campañas, donaciones, alianzas, etc”, relató José Miguel.

 

-¿A qué te dedicas y en qué rubro trabajas?

Soy Ingeniero Comercial de profesión; con un MBA en Gestión de Empresas obtenido en Francia. Actualmente me desempeño como Ejecutivo de Cuentas en el Rubro Bancario.

-¿Cómo nace la idea de gestionar ayuda para Fundación Abrázame, en este caso Gift Cards?

Mi idea nace a raíz de que, más que un voluntariado, siento que esto es un compromiso; y como voluntario, sé que las fundaciones son sin fines de lucro, pero necesitan donaciones, ya sea de privados, particulares, empresas, o postular a fondos del Estado, para poder brindar una mano de ayuda a los que más lo necesitan. En el caso de las Gift  Cards, con mi empleador, empecé a buscar la posibilidad a través de las distintas áreas que existen en la corporación donde estoy trabajando actualmente, de poder llegar a la persona indicada que está a cargo de campañas, donaciones, alianzas, etc.

Una vez que encontré a esa persona, tuve una reunión formal, y le expuse todo lo que hacíamos en la fundación. Estuvimos aproximadamente dos semanas hablando a través de correos y reuniones, y finalmente, logré que nos obsequiaran de manera formal gift cards para comprar útiles escolares y mercadería. Fue súper emocionante, sentí que logré que una gran empresa nos ayudara, y con esta ayuda lograremos ayudar a muchas familias, y además, obtuve un buen contacto en la compañía para futuras campañas. 


-¿Qué consejos le darías a otros voluntarios y voluntarias que también le gustaría gestionar donaciones de parte de las empresas donde trabajan?

   
Qué se atrevan, que tomen las riendas de sus ideales y se las jueguen. No cuesta nada. En el peor de los casos, las respuestas será un «No». Pero no intentarlo, yo creo que es peor.

Les diría que nada es imposible, que con respeto, humildad, constancia y teniendo clarísimo el foco, podrán obtener muy buenos resultados. Debemos ser profesionales y personas integrales, debemos además como voluntarios ponernos la camiseta por la Fundación. Tener actitud positiva y motivación; preguntar, ser «busquilla», enviar correos, plantear esto como algo positivo para las empresas donde los voluntarios trabajan. Realizar alianzas; todas las empresas deben y tienen que tener una responsabilidad social empresarial. Y si no la tienen, tómenlo como un desafío, una oportunidad muy linda de generar consciencia social. Sí se puede, todos podemos. Los invito a que lo intenten. Todo sea por las familias y los niños más vulnerables de este país.