Lizbeth González, Coordinadora Hogar La Protectora inició su relación con Fundación Abrázame, de modo casual, o quizás solo destino, al leer un reportaje, en revista Paula, acerca de los niños abandonados en hospitales a los que nadie abrazaba en el día, porque sus cuidadoras no daban abasto. Desde ese día empecé a buscar cómo ser un aporte para mejorar las condiciones en las que viven los niños más vulnerables. 

Lizbeth González, es Ingeniera de la Madera de profesión. Es una persona sociable y disfruta al dedicar su tiempo a los niños, la naturaleza y los animales. Organizada y responsable por lo que le encanta en sus horas libres apoyar el voluntariado de la Fundación.

Actualmente participa en talleres de juegos de mesa y cuentos, además de la coordinación del voluntariado para la corporación Protectora de la Infancia. En este contexto, relató que “cada niña y niño con los que he compartido en actividades me ha regalado su sonrisa, su alegría y me han demostrado que a pesar de las adversidades siempre están dispuestos a ser felices. Es muy hermoso poder sentir su fortaleza y sus ganas de salir adelante”. 

-¿Qué ha significado para tí esta experiencia?

Mi experiencia en la fundación ha sido muy gratificante, he sentido que de verdad podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños y niñas. Además  me he encontrado con un equipo de gente muy comprometida, que de verdad quiere ser parte de la solución a un problema país en el que cada uno de nosotros podemos ser un aporte.

-.¿Le recomendarías a otras personas el trabajo solidario?

Recomiendo a ojos cerrados el trabajo solidario en cualquier área en la que sientas que puedes ser un aporte, pero sobre todo recomiendo proteger y cuidar la infancia de nuestro país, ya que de ella depende que podamos construir una mejor sociedad y siento que mientras más personas participen en ocuparse de mejorar y apoyar a las fundaciones que protegen la infancia, podemos construir un mejor país.