Paola Foschino Mella, tiene 50 años, es Relacionadora Pública diplomada como Coach en Asesoría de Imagen. También es Terapeuta en desarrollo personal con herramientas de terapias alternativas. Nació y se casó en Punta Arenas donde aún tiene familia y amigos. En el año 1998 se vino a vivir a Santiago y aquí nacieron sus dos maravillosos regalos Lukas y Simone.

Paola se define como una mujer creativa, dinámica y tremendamente positiva, a la que le gusta hacer mil cosas, en general le faltan horas en el día, siempre está en movimiento, lo que le ayuda a mantenerse muy activa física y mentalmente. 

Le apasiona muchísimo la buena música, el arte, la jardinería, las buenas conversaciones, el poder reir intensamente, bailar por horas cada vez que puede, caminar y pensar en solitario, recordar historias y pasajes de su vida mirando fotografías y escribiendo. “Mirar el mar y los colores del cielo me llenan de pasión y de vida, esa inmensidad me hace sentir que la vida es aún más grande de lo que yo veo”, afirmó Paola.

Desde siempre se ha  preocupado  por el bienestar personal y social, siendo muy  pequeña le motivó  el  poder ayudar a otros de manera activa.

Paola nos relató que “he participado en muchas campañas y otras las he creado yo de manera independiente buscando, la cooperación de   personas que me ayudan todos los años a llevar a cabo estos desafíos. Tengo claro que mucha gente sí está dispuesta a ayudar, pero algunos no saben cómo hacerlo y otros no tienen tiempo para recolectar o despachar cosas, por lo tanto, yo lo hago personalmente hace años y ese tiempo que uno destina a estas tareas son al menos para mí, agotadoramente gratificantes”.

La relación con Fundación Abrazame nace así.

“Un dia revisando un grupo de whatsapp que se creó por la pandemia en la comuna de la Reina donde vivo y que busca que muchas personas puedan comprar y vender a muchos emprendedores una persona pública que necesitan de implementos de deporte y salas para un hogar de niños  que producto de esta emergencia nacional  había sido afectado, Me comuniqué con esa persona y le ofrecí un par de cosas por parte mía, pero le dije que me ofrecía a ayudar en solicitar más ayuda a través de mis contactos si ellos me autorizaban. Y así fue como conocí a Ingrid que vino a mi casa a buscar todo lo recolectado. Conversando con ella ese día quedamos en que contaran conmigo si necesitaban de algo más que yo pudiese aportar”.

“Antes de navidad me escribe Ingrid para contarme que necesitaban zapatillas y ropa para un grupo X de niños y niñas, ojalá como regalo de navidad.

Rápidamente comencé a pedir  ayuda y felizmente conseguimos todas las zapatillas nuevas y ropa nueva y usada. Les menciono lo de las «Zapatillas nuevas”, porque si bien todo lo que esté en perfecto estado sirve y mucho créanme que es MARAVILLOSO poder entregar a estos niños algo sin uso y de calidad como uno lo hace con sus propios hijos o sobrinos.

Finalmente ahora en marzo de este año me pidieron si podía conseguir las mochilas y estuches para unos niños de otro hogar de la fundación y gracias al apoyo del curso de mi hija de 4 medio pudieron comprar Todas las Mochilas y Estuches”, relató esta Voluntaria.

“Estas experiencias solidarias en lo personal son un gran alimento para mi bienestar personal, Hacer de manera activa alguna acción de esta naturaleza, sea grande o pequeña me da un placer tan grande que me genera muchísima tranquilidad, paz y me deja el corazón lleno de mucho amor y ganas de seguir buscando dónde y cómo poder ayudar a otros, pero no solo con poner la mano en el bolsillo sino que poder crecer junto a estas experiencias”, comentó la Relacionadora Pública.

“Siento que es un privilegio poder estar ayudando a fundaciones que tienen como ustedes tantos hogares y proyectos por hacer crecer”. Lo digo no solo por la gran labor que realizan sino por la verdadera necesidad que tenemos como país  de poder llegar con ayuda donde otros no pueden y además  cooperar con entidades responsables y ordenadas como Fundación Abrázame lo hace aún más placentero, señaló Paola Foschino.

Paola, termina expresando lo siguiente: “Los dejo  invitados  a conocer de esta fundación  y tal vez así, como yo de manera anónima ( hasta acá)  y voluntaria poder aportar con sus contactos y canales para cumplir muchas más campañas. Estoy convencida de que la vida es maravillosa y aún me quedan muchísimas cosas por hacer”