A finales del 2019, Rodrigo Pavez Mina, Ingeniero Civil especializado en Telecomunicaciones, Marketing y Negocios entró en una fase en la que buscaba expandir su conciencia y espiritualidad. Motivado por los propósitos de servir, compartir y dar, así como los principios que incorporan los sistemas de medicina tradicional de la India y China, inició un nuevo camino.

Rodrigo relató que “empecé a donar una parte de mis ingresos a diversas instituciones de caridad. Aquí fue cuando conocí a Fundación Abrázame (Marzo 2020) y también quedé cesante. La delicada situación económica me obligó a pausar el acto de generosidad por medio del dinero. Fue ahí donde me animé a practicar generosidad por medio del voluntariado. En redes sociales, Fundación Abrázame comenzó a publicar llamados invitando a la comunidad a formar parte de sus voluntariados. A pesar de los desafíos de la pandemia, decidí entrar en acción y aportar de manera concreta con mis manos y energía”.

Respecto a experiencia de ser Voluntario y ser parte puntualmente de la Remodelación de Fundamor, Este joven nos comentó que es una experiencia trascendental, una emotiva y humilde obra social en beneficio de los demás y propio, por lo que destaco de ambas polaridades, es lo siguiente:

1) En concreto la actividad y acción voluntaria busca aliviar con compasión el dolor y sufrimiento, es decir, un espacio que permita sentimientos amorosos, una vida cálida y afectuosa cuyo ambiente y entorno admita la expresión de amor, alegría y gozo (en este caso, de los niños y adolescentes en la Remodelación de Fundamor).

2) A nivel individual, también es importante, ya que permite convertirnos en seres humanos con conciencia colectiva. Esto quiere decir que el individuo no solamente sensibiliza su entorno, sino que también estará hablando acerca de hacer el bien, motivando a actuar desde esta bondad. Un universo donde predominen estas virtudes, permite lograr una sociedad genuina y receptiva en resonancia con las emociones y en ayudar a que este mundo se vuelva un lugar más sensible y compasivo.


Este Voluntario, al ser consultado sobre si algún caso lo ha sensibilizado, respondió que “cada escena es especial. La experiencia se encuentra rodeada de estímulos que llevan a afectivizar y a sensibilizar. Recuerdo que una me marcó. Cuando uno de los niños se acercó a mí y con una sonrisa me dijo «Quedó bacán Tío»


Ante la pregunta si recomendaría a otras personas el trabajo solidario, Rodrigo afirmó que “¡Absolutamente! Un gran maestro menciona lo siguiente: 

«…Date la oportunidad de ser un canal de esperanza, luz y alegría para aquellas personas que están teniendo momentos difíciles…, Permite actuar desde esta bondad»

Extracto de Meditación en Corazones Gemelos, Grand Master Choa Kok Sui

Rodrigo Pavez, cree que la realidad de la tristeza y el dolor es transformable. Cuando das y compartes a nivel físico, emocional y mentalmente, te conviertes en un canal para la abundancia y de hacer el bien. 

“En cuanto a la motivación, si bien la acción filantrópica es individual (de persona a persona), el voluntariado y los actos de bondad forjan una estructura de personalidad enriquecida que fortalece el carácter personal y el desarrollo consciente. Por ejemplo, si una persona hace un trabajo solidario y luego hace conciencia de las buenas obras que ha hecho, esto desarrollará la autoestima, activará la conexión espiritual interior y, lo más probable, es que sienta emociones muy agradables y comparta su motivación a otros. El destino natural de esta «energía» permitirá impulsar a su círculo a participar activamente en actos voluntarios, que es en realidad lo que más necesitamos. Y cómo mencioné anteriormente esta noble obra extrae lo esencial, lo más puro del ser humano. Alegría hacia aquellos quienes más lo necesitan y, también, luz propia que favorece a los demás”, recalcó el Voluntario.