Ellos te necesitan

El objetivo de Fundación Abrázame es apoyar la labor de los hogares de menores, que sean del SENAME y organismos colaboradores.

El primero, especializado en el apoyo a la labor día día de las educadoras de trato directo en los hogares de lactantes y un trabajo en conjunto diario con el hogar y en todas sus necesidades.

El segundo, que brinda apoyo en la gestión de actividades y salidas y en la generación de oportunidades para los niños y adolescentes (6-18 años) ya que muchos hogares no cuentan con apoyo en este área o no tienen encargados dedicados exclusivamente a eso.

¡Descubre aquí las dos modalidades!

Voluntariado temporal

Fundación Abrázame no solamente se involucra en los hogares de lactantes sino también en los hogares de niños y adolescentes (6-18 años). Para ellos, tenemos un programa más grande: a través de voluntarios, organizamos talleres y actividades de desarrollo de oportunidades.

Buscamos profesores de lengua, profesores de yoga, de canto o profesionales para impartir talleres y apoyar en las necesidades de los niños!

Voluntariado trato directo

El voluntariado de cuidado directo es la visita a los bebés y a los niños jóvenes hasta 6 años en los hogares de menores en un horario determinado.

Son turnos de mínimo 2 horas semanales durante los cuales, la voluntaria colabora en la contención, el cuidado y el estímulo de los lactantes, donde las principales tareas son el cuidado de los bebés, alimentarlos, hacerlos dormir, entregarles amor y jugar con ellos.

Es una actividad donde muchas postulan pero pocas quedan ya que es exigente: la selección incluye tests psicológicos realizados por voluntarios seguido por sesiones de capacitación que entregan las herramientas necesarias para asistir a los niños y niñas (capacitación psicológica, gestión de conflictos, empatía, juegos, etc).

¿Cuáles son las reglas?

Apoyamos el hogar y no a cambiar el funcionamiento.

Los horarios dependen de cada hogar por lo que pueden variaciones.

Access to special content

Este programa requiere un alto nivel de compromiso, ya que debe ser de manera regular y prolongado en el tiempo, así los niños aprenden a conocer a las voluntarias y las esperan semana tras semana generando un vínculo con los niños. Es necesario entender que uno no hace voluntariado para sí mismo, para llenarse de buenas experiencias o acciones sino para los demás: los menores con los cuales trabajan

Fundación Abrázame y los hogares son niños que han vivido historias de separación repetida, de abusos de diversas formas, de violencia, de abandono o vulneración de derechos. Por lo tanto, sufren de diferentes grados de vulnerabilidad psicológica y afectiva y necesitan un cuidado y una atención particulares. Las voluntarias no pueden ser por lo tanto una fuente más de abandono o de separación y por ende uno se debe exigir de comprometerse por el bien de los niños.

Los niños y adolescentes son lo más afectados por su contexto familiar, por tanto en los hogares hay que usar de paciencia y psicología para relacionarte con la mayoría de ellos. Siempre contarás con el apoyo de la fundación para aprender a relacionarte con los niños en un principio o en el hogar.